Un barbero, un
calvo y un intelectual están de viaje. Acampan por la noche y hacen turnos para
vigilar el equipaje. Durante su turno, el barbero se aburre y le afeita la
cabeza al intelectual. Cuando el barbero le despierta para que siga él, el
intelectual se toca la cabeza y dice: “Este tío es tonto: ha despertado al
calvo en lugar de a mí”.