LA INJUSTA NORMA 29

EL EUROMILLÓN DE DON RAMÓN
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miércoles, 6 de agosto de 2014

Chiste de Secretarias


 

Una vez entré a una consulta  y  me acerqué a la secretaria - muy poco simpática -  
- Buenos días, señorita!

La Secretaria me dijo: 
- Buenos días, señor, ¿por qué quiere ver al Doctor ? 
 - Tengo un problema con mi pene, contesté 
 

Como algunos se rieron, la Secretaria se irritó y me dijo:
- Usted no debería  decir cosas como esas delante de la gente. 
 - ¿Por qué no ? ... usted me preguntó qué me pasaba y se lo dije,  
 

La Secretaria - sonrojada - me dijo :
- Podría haber sido más disimulado y decir por ejemplo que tenía irritado el oído. y discutir el problema con el Doctor más tarde y en privado. 
 

Y yo le contesté :
- Y Ud. no debería hacer  preguntas delante de extraños, si la respuesta puede molestar. ” 
 

Entonces, sonreí, salí y  volví a entrar :  
 - Buenos días, señorita!

La Secretaria se sonrió socarronamente y preguntó: 
- ¿¿Sí?? 
 -“Tengo problemas con mi oído" 
 

La Secretaria asintió  y se sonrió, viendo que  había seguido su consejo y me volvió a preguntar : 
- Y… ¿qué le sucede a su oído, señor?” 
 

- "Es que me arde al mear, Señorita”.
 

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viernes, 13 de septiembre de 2013

Chiste de secretarias

 
         La bragueta   

Un hombre ya maduro contrató una secretaria.



 
Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.
 
Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.
 
Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta,dijo:
 

—'Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.'

El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.
 
Al hombre le hizo gracia la manera en la que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:

—'Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?'
 

—Oh, no, señor! Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas echado entre dos viejas mochilas de campaña
   
 


 
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